¿Cómo preparar un grupo electrógeno para largos períodos sin uso?

 

Un grupo electrógeno puede permanecer fuera de servicio durante semanas o incluso meses, pero dejarlo detenido sin ninguna preparación puede provocar problemas en el motor, el sistema de combustible, la batería y otros componentes.

Una correcta preparación para un largo período sin uso permite conservar el equipo en buenas condiciones y reducir el riesgo de encontrar una falla cuando vuelva a ser necesario.

¿Por qué es importante preparar el grupo electrógeno?

Aunque el equipo permanezca apagado, algunos componentes pueden deteriorarse con el paso del tiempo. El combustible puede perder sus propiedades, la batería puede descargarse, puede aparecer humedad y la falta de protección puede favorecer la corrosión.

Por eso, antes de dejar un grupo electrógeno fuera de servicio durante un período prolongado, es recomendable realizar una serie de controles y tareas preventivas.

1. Realizar una revisión general

Antes de detener el equipo por un largo período, conviene realizar una inspección completa.

Se deben revisar:

. Nivel y estado del aceite del motor
. Sistema de refrigeración
. Filtros de aire y combustible
. Mangueras y conexiones
. Correas
. Bornes y estado de la batería
. Posibles pérdidas de aceite, combustible o refrigerante
. Estado general del alternador y tablero de control

Es preferible detectar y solucionar cualquier problema antes de almacenar el equipo.

2. Revisar el combustible

El combustible es uno de los puntos más importantes cuando un grupo electrógeno permanecerá mucho tiempo detenido.

El gasoil almacenado durante períodos prolongados puede degradarse y favorecer la formación de sedimentos o contaminantes que afectan al sistema de inyección.

Por este motivo, es importante controlar el estado del combustible y del tanque antes de dejar el equipo fuera de servicio.

En instalaciones donde el grupo permanece mucho tiempo sin utilizarse, también es recomendable establecer un procedimiento de control periódico del tanque y del combustible.

3. Controlar el aceite del motor

El aceite cumple una función fundamental en la protección y lubricación del motor.

Si el próximo mantenimiento está próximo a cumplirse, puede ser conveniente realizar el cambio de aceite y filtro antes de dejar el grupo fuera de servicio.

De esta manera, el equipo queda preparado para su próximo período de funcionamiento y se evita mantener aceite deteriorado durante un tiempo prolongado.

4. Cuidar la batería

Una batería puede descargarse progresivamente aunque el grupo electrógeno no esté funcionando.

Por eso, antes de un período prolongado de inactividad, se debe comprobar su estado de carga, limpiar los bornes y verificar las conexiones.

Cuando la instalación dispone de un sistema de carga de baterías, también es importante comprobar que funcione correctamente.

Una batería en buenas condiciones es fundamental para que el motor pueda arrancar cuando vuelva a ser necesario.

5. Proteger el equipo de la humedad y el polvo

El lugar donde permanece almacenado el grupo electrógeno también es importante.

Debe mantenerse en un ambiente limpio, seco y con buena ventilación, evitando la exposición directa a la lluvia, humedad excesiva o polvo.

También es recomendable mantener cerrados correctamente los compartimentos y utilizar las protecciones correspondientes para evitar que ingresen suciedad, insectos u otros elementos.

6. Verificar el sistema de refrigeración

Antes de guardar el equipo, se debe controlar el nivel y estado del líquido refrigerante.

También conviene revisar mangueras, abrazaderas, radiador y posibles pérdidas.

Un sistema de refrigeración en buenas condiciones ayuda a evitar problemas cuando el grupo vuelva a ponerse en funcionamiento.

7. No olvidarse del alternador y las conexiones eléctricas

El alternador y el tablero eléctrico también necesitan atención durante los períodos prolongados de inactividad.

Se recomienda realizar una inspección visual y verificar que no existan signos de humedad, suciedad, corrosión o conexiones deterioradas.

En ambientes húmedos, es especialmente importante controlar periódicamente el estado del equipo.

8. Realizar controles durante el período de inactividad

Preparar el grupo y olvidarse de él durante varios meses no es la mejor estrategia.

Aunque permanezca fuera de servicio, es recomendable establecer inspecciones periódicas para comprobar:

. Estado de la batería
. Posibles pérdidas
. Presencia de humedad
. Estado del combustible
. Nivel de fluidos
. Estado general del equipo
. Condiciones del lugar donde se encuentra almacenado

Estas revisiones permiten detectar problemas antes de que se conviertan en fallas importantes.

9. Antes de volver a utilizarlo

Cuando llegue el momento de poner nuevamente en servicio el grupo electrógeno, no es recomendable arrancarlo directamente sin realizar una inspección previa.

Se deben revisar los niveles de aceite y refrigerante, batería, combustible, conexiones, correas, mangueras y posibles pérdidas.

También es conveniente realizar una prueba de arranque y verificar que el motor funcione correctamente y que el alternador entregue los valores eléctricos esperados.

Si el grupo forma parte de un sistema de emergencia, realizar una prueba bajo carga permite comprobar que realmente pueda responder ante una interrupción del suministro eléctrico.

Una buena preparación evita problemas inesperados

Un grupo electrógeno que permanece mucho tiempo sin funcionar necesita cuidados específicos. Prepararlo correctamente, mantenerlo protegido y realizar controles periódicos ayuda a conservar sus componentes y reduce las posibilidades de encontrar una falla cuando el equipo sea necesario.

En equipos utilizados como respaldo de industrias, comercios, edificios o instalaciones críticas, estas tareas forman parte de una estrategia de mantenimiento preventivo.

En Gelemant realizamos mantenimiento preventivo y correctivo de grupos electrógenos, controles, diagnóstico y puesta en servicio para ayudar a mantener los equipos preparados cuando realmente se los necesita.